Condenas a criminales CNI

Tomado de http://www.rsumen.cl

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Este 18 de diciembre, la Segunda Sala de la Corte Suprema de Justicia confirmó las sentencias definitivas contra ex agentes de la CNI por el alevoso crimen de 4 miembros de la resistencia cometido en noviembre de 1981, en las Vizcachas, Santiago. La sentencia a firme condena a Álvaro Corbalán Castilla y Alejandro Astudillo Adonis a 12 años de cárcel, y a Enrique Sandoval Arancibia y Fernando Rojas Tapia a 10 años y 1 día de presidio mayor.

El 10 de noviembre de 1981, en el camino a las Vizcachas, Puente Alto, la CNI asesinó a Luis Pantaleón Pincheira Llanos, Jaime Alfonso Cuevas Cuevas, Luis Nelson Araneda Loayza, todos ellos militantes del MIR, y a Juan Ramón Soto Cerda, militante socialista. En la oportunidad, los aparatos represivos y la prensa dictatorial crearon el escenario de un enfrentamiento entre los agentes criminales y los miembros de la resistencia en los momentos en que supuestamente estos últimos pretendían atacar la residencia del canciller de la dictadura René Rojas Galdámez. Pero esto no era más que una farsa, un nuevo montaje de falso enfrentamiento de que hizo gala la dictadura desde fines de los años 70 y durante los 80. La verdad es que todos ellos habían sido detenidos mucho antes, torturados hasta lo indecible y luego vilmente ejecutados por Corbalán y su tropa de matones. La verdad también era que todos ellos fueron acribillados y quemados al interior de un taxi que había sido robado para tal fin el día 7 de noviembre por los agentes de la Brigada Especial Francisco Zúñiga Acevedo y Luis Hernán Correa Soto, ambos oficiales de carabineros.

Luis Pincheira de 34 años, Jaime Cuevas de 26 y Luis Araneda de 32, eran originarios de la zona penquista y formaron parte de un grupo mirista que intentó instalarse con una idea de crear guerrilla en las montañas de Nahuelbuta a comienzos del 81. Desistieron de su intención cuando se produce el desastre de un intento similar en la zona montañosa de Panguipulli, en Valdivia. El grupo se dispersó y trató de reubicarse en diversas ciudades del sur. Sin embargo, los tres mencionados penquistas fueron detenidos en Talca por agentes de la CNI local a comienzos de octubre del año 81. De inmediato son entregados a los agentes de la Brigada Roja (posteriormente pasó a llamarse Brigada Azul) de CNI, que se especializaba en la represión y persecución del MIR, quienes los van a buscar a Talca desde Santiago y se los llevan con ese destino.

Juan Soto Cerda, por su parte, era de Santiago y fue detenido por los agentes represivos el día 9 de noviembre del 81. El macabro final de los miristas estaba decidido de antemano por los mandos de los órganos de seguridad dictatorial. Soto Cerda fue “agregado” al escenario homicida para deshacerse de otro firme opositor y darle más coherencia al montaje del falso enfrentamiento.

Por este vil asesinato Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, alias “Faraón” y chapa de Álvaro Valenzuela Torres, teniente coronel de ejército en retiro, junto a Alejandro Francisco Astudillo Adonis, alias “Cordero Chico”, chapa de Iván Stuar Briceño, ex agente civil de la Fach, fueron condenados a 12 años de presidio. Corbalán suma así otra condena más en su largo historial de crímenes cometidos al amparo del poder absoluto de que gozaba la CNI en la época del régimen dictatorial. Por su parte, Enrique Erasmo Sandoval Arancibia, alias “Pete el Negro”, chapa de Roberto Fuenzalida Palma, jefe de la Brigada Roja a la época de los asesinatos, mayor de ejército en retiro, y Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia, alias “Piscola”, chapa de Mauricio Castellón Echeverría, teniente coronel de ejército en retiro, fueron condenados a 10 años y 1 día de cárcel. Todos deberán cumplir cárcel efectiva, sin beneficios, aunque sea en los recintos de lujo y exclusivos para estos criminales como, en este caso, la cárcel de Punta Peuco.. En tanto, el mayor de carabineros en retiro Luis Hernán Correa Soto, alias “Paco Américo”, fue absuelto de su participación en el crimen, y Zúñiga Acevedo se suicidó en diciembre del 91 cuando los procesos judiciales en su contra comenzaron a poner fin a su inmunidad.

El mencionado Sandoval Arancibia inició su carrera criminal en octubre del 73 cuando asesinó a Carlos Fariña de 14 años de edad y se encargó de hacer desaparecer su cadáver; luego, años más tarde, se convirtió en activo partícipe de la “Operación Retiro de Televisores” dispuesta por Pinochet para exhumar las sepultaciones clandestinas que habían realizado hasta entonces para hacer desaparecer, otra vez, los restos de los muertos desaparecidos. También fue procesado y condenado por el crimen de Lisandro Sandoval Torres, el joven tomecino asesinado en Santiago en agosto del 81. Junto con la condena confirmada ahora por la suprema, “Pete el Negro” está siendo procesado en otra serie de hechos criminales.

Este es solo uno más de los muchos procesos que siguen abiertos por crímenes de esta naturaleza; en el caso de los asesinados el 10 de noviembre del 81 ha llegado a su término con una condena que viene a poner justicia en este alevoso asesinato, y a reparar en algo el daño causado a las familias de los ejecutados.
Foto Archivo de Resumen: Al centro, Pantaleon Pincheira, encargado del GPM de Coronel del MIR, junto a los miembros del comedor popular del calabozo de los presos politicos, de la antigua cárcel de Chacabuco 70 en Concepción. en el verano de 1977. Entre otros Alberto Salazar Asesinado en 2 años más tarde en calle Maipu en Concepción y Piñon Sanchez testigo clave en el caso del asesinato de Oscar Arros.

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