EL CLARIN, “Firme junto al Pueblo”: la libertad de prensa y el Derecho Internacional (Ciadi)

Tomado de http://www.elclarin.cl
Por Hugo Moreno Peralta

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    La Verdad y la Justicia por las violaciones de los Derechos Humanos será una catarsis para el país y los años de la dictadura militar fascista dejaran de ser hoyos negros de la historia contemporánea en el cuerpo de la nación chilena, para convertirse en experiencias racionalizadas colectivamente sobre la base rigurosa de la ley, de la lógica y de las normas morales. Lo que no puede ser, es que se pretenda continuar con la impostura de que existe un Estado de Derecho, con una Constitución, fraudulenta, una aberración en materia jurídica, ilegítima en su aprobación y antidemocrática en sus conceptos para destacados expertos en Derecho Constitucional, impuesta por la dictadura terrorista de marras y remendada/recauchada por la clase politicastra.

Las personas que tienen la capacidad de entender, saben que no puede haber efectivo progreso humano, sin que los aspectos estrictamente sociales como el educacional, el cultural, el político, el económico y el científico, sean guiados , alimentados y garantizados por el espíritu de la libertad plena, en general y de la libertad de prensa, en particular. Solo en esta dirección se conseguirá hacer más digna la existencia humana. Todo régimen político incapaz de tolerar la libertad plena y la libertad de prensa porque las siente como un peligro, y por eso las amordaza, confiesa con ello, su interna debilidad, mediocridad y falsedad, su injusticia y su inmoralidad. “Sólo merecen la libertad y la vida quienes diariamente las conquistan”….

En el marco de “la crisis económica interminable de la globalización del capital, la tiranía despótica de la celestina universal- el dinero- con su control total de los medios mediáticos de (in) comunicación globalizados, hay que colegir la importancia de la libertad de prensa y su correlativa responsabilidad. Si deseamos que los Pueblos sean verdaderamente libres debemos a lo antes dicho, observar el sagrado dogma de la igualdad. Siempre y cuando ésta última no se aplique a los que están en desigualdad, porque con esto sólo se consigue profundizar la desigualdad.

Acentúo, de lo dicho, que en el periodismo es menester cuidar celosamente dos principios; su libertad y su responsabilidad. Sin prensa libre – cuando yo hablo o escribo en mis clases en la universidad sobre la libertad de prensa- de expresión, no me estoy refiriendo al antro creado por el imperialismo yanqui, en 1943, en la Cuba del dictador asesino Fulgencio Batista, que denominó sociedad interamericana de prensa/SIP-USA. Esta organización de paniaguados folicularios, gacetilleros, curinches, etc. Al servicio rastrero de los empresarios dueños de los medios mediáticos de (in) comunicación globalizados, desvergonzadamente se jactan de ser los depositarios y defensores “de la libertad de prensa” y de defender los intereses de sus patrones.

La SIP/USA ha apoyado todos los derrocamientos de los gobiernos progresistas en Latinoamérica, por ejemplo, el Gobierno Popular del presidente Dr. Salvador Allende Gossens, el de Venezuela, 2002, de Honduras, 2009, etc. Sólo en este último país el régimen de facto reaccionario impuesto por el gran padrino desde la casa Blanca, ha asesinado más de 25 periodistas, sin que la Sip/Usa haya protestado, exigido terminar con estos asesinatos. En estos casos, no funcionan para los testaferros del imperialismo yanqui, eso que la prensa es la primera defensora de la democracia-, porque no existe una democracia plena. Cuando la verdad se deforma para ser ajustada rigurosamente a los intereses de la clase empresarial oligarca dominante, por el régimen cesarista de turno, se infringe las libertades personales y la dignidad humana brilla por su flagrante ausencia y se niega de hecho la vida democrática…
Concluyo entonces, que en una verdadera democracia plena debe existir el Derecho y se debe garantizar el derecho de informar y opinar. Inalienable derecho e ineludible deber.
Con la globalización de los medios mediáticos de (in) comunicación globalizados, los diarios y periódicos, bajo el control de las empresas multinacionales son meros catálogos, listados de noticias y avisos comerciales, de periodismo no tienen nada en el verdadero sentido de la palabra. En esta patética realidad, ¿que podría estar haciendo nuestro querido Clarín, firme junto al Pueblo? Odiado por la oligarquía empresarial, farisea Sofofa y su sumo sacerdote del oráculo mercurial Agustín Dunny Edwards E. El Clarín superó en reiteradas ocasiones, en tiraje al mentiroso pasquín el Mercurio. Su línea periodística insobornable se obligaba a informar de todo, sin excepción, e informar la verdad sin comentarios. La parte informativa de un diario debería ser igual a la de todos los demás, puesto que los hechos sucedieron de una sola manera. En este sentido, debería existir una razonable uniformidad, que nada tiene que ver con “la globalización” impuesta por la fuerza de la celestina universal / el dinero, en la cual ha desaparecido el respeto a la veracidad que se debe a los lectores. Acentúo, “razonable”, porque siempre existe un margen en las distintas apreciaciones personales, por honestas que sean…
A partir del infausto 11/9/1973, en la arcadia chilensis impuesta por el imperialismo yanqui, la oligarquía plutocrática Sofofa, el poder castrense y el poder clerical, hasta nuestros días se le ha impuesto al país “la conspiración del silencio”, manejada y controlada por Agustin Dunny Edwards y su mentiroso diario el mercurio, que sistemáticamente oculta con malicia las noticias de interés político a la opinión pública. El sensacionalismo en sus notas truculentas, chocantes, perniciosas, relega lo educacional y lo cultural a un ínfimo y olvidado plano. Seamos honestos, para ser justos: asi como la oligarquía empresarial Sofofa tiene su diario, el Mercurio, el Pueblo Chileno de Lautaro, del Libertador General Bernardo OHiggins Riquelme, de Manuel Rodríguez, del Presidente Balmaceda, de Gabriela Mistral, de Vicente Huidobro, de Pablo Neruda, del presidente Allende, tenía y tendrá el suyo, El Clarín.
La libertad de prensa para El Clarín de Chile- no confundirlo con el reaccionario pasquín argentino que lleva el mismo nombre- , sus grandes principios eran la libertad y la democracia por y para el Pueblo en el cual reside la soberanía.
Como colofón, surge la pregunta ¿Para quién es la libertad de prensa? ¿Para el pueblo que lee un diario o para la empresa que lo edita? Si la libertad de prensa es una conquista democrática, su beneficiario debe ser el soberano pueblo, determinado en este caso por el público lector….
Mi encuentro con el Diario El Clarín, tuvo lugar a fines de la década de los 60 en plena Reforma Universitaria, en la Universidad del Norte/Chile – desaparecida por la dictadura de marras-, cuando tuve que acompañar al líder sindical fundador de la CUT, compañero Clotario Blest Riffo, en su Conferencia sobre La importancia de la formulación de los objetivos de la universidad regional, “ unir la luz con el sudor”, que tan brillantemente documentara el jefe de crónica del Diario el Clarín y más tarde jefe de prensa de la Universidad del Norte/ Chile, compañero Ibar Aibar Varas. Ser periodista en el Clarín, me comentó, el compañero Aibar Varas exigía escribir sin censura, sin miedo por las consecuencia de sus opiniones e informar con exactitud y con verdad, no omitiendo nada de lo que el público tiene derecho a saber, con la fuerza del pensamiento crítico.
A un diario libre y popular , como El Clarín, se le reconocía tanto por lo que decía y por lo que decía. Si lo sabrá el dueño del diario el Mercurio Agustín Dunny Edwards.
El Clarín mencionaba el origen de sus informaciones y con esto ayudaba al público a evaluarlas. Rechazaba de plano el lavado mercurial del cerebro, porque no servía la verdad con la fuerza de sus principios que lo guiaban. Rechazaba lo que ninguna fuerza en el mundo podría hacerle aceptar, servir a la mentira…
Para los periodistas del Diario el Clarín, la verdad era la más temida de las fuerzas revolucionarias. Aunque a todas horas les acechaban las intrigas mercuriales, jamás callaban la verdad. Ibar Aibar Varas, jefe de crónica del Clarín, a mi pregunta, como se define profesionalmente, me respondió: “Mi periodismo es crítico, combativo, democrático y comprometido con los marginados del sistema capitalista”. El pragmático contemporizador y rastrero periodista del mercurio, cobarde por naturaleza muere moralmente cien veces, reniega de sus principios por unos dólares más. La cobardía moral es de suya tan infame que ninguna pena podría aumentar su vergüenza. No es consciente que la mayor de todas las cobardías consisten en callar la verdad para recoger las ventajas que ofrece la complicidad con la mentita…

El Clarín de Chile y el derecho Internacional (Ciadi)

Al hablar del diario del Pueblo de Chile, el Clarín desaparecido el 11/9/73, por la dictadura de marras,-poder castrense, por orden de la oligarquía empresarial sofofa y de su sumo sacerdote Agustín Dunny Edwards, hay que recordarles a los pragmáticos contemporizadores de mala memoria los dos grandes odios del Dunny Edwards: el Presidente Allende y el Diario el Clarín. A su amo, el gran padrino en la casa Blanca le prometió que no descansaría un segundo de su vida hasta hacerlos desaparecer de la faz de la tierra.
El 6/10/73, en el Estadio nacional mientras yo era torturado, llegó un capitán de la Armada que comentó que en la sala de interrogatorios” el director y el jefe de crónica de el Clarín no lo habían aguantado”. A fines del mismo año, me encontré con Ibar Aibar Varas y Alberto Gamboa en el campo de concentración de Chacabuco, editando un diario mural, “El Chacabucano”.
Del saqueo, confiscación y apropiación de los bienes de la empresa El Clarín, de propiedad del Prof. Ing. Víctor Pey Casado, bienes usurpados como botín de guerra por los ocupantes de Chile, el poder castrense, las fuerzas armadas jamás vencidas, reserva moral de la oligarquía empresarial sofofa, del poder clerical y de la clase politicastra, etc., se ha hablado y escrito suficiente. Lo que deseo resaltar es el espíritu republicano, democrático, libertario, etc., del propietario del diario El Clarín de Chile. El volvió al país, apoyó el régimen concertacionista y como era de esperar recibió “ el pago de Chile “. Para los regímenes concertacionistas primero estaba y está la orden del amo desde la Casa Blanca que les llegaba y llega por intermedio del testaferro del imperialismo yanqui en Santiago, Agustín Dunny Edwards.
El prestigioso académico Prof. Ing. Pey Casado, respetuoso del Estado de –Derecho solicitó a los regímenes concertacionistas de la democracia, la libertad y la justicia “en la medida de lo posible”, reiteradas veces la indemnización que le corresponde por la ilegal usurpación de sus bienes por parte de la dictadura de marras. Por años fue burocráticamente tramitado por los testaferros del régimen cesarista de turno. Como los intereses creados obstruyen la justica, las sociedades carcomidas por la injusticia, las marginaciones, la corrupción y la impunidad, los jueces y los políticos en su mayoría pierden el sentimiento del deber y se apartan de la virtud. El pragmatismo contemporizador y el parasitismo dejan de inspirar repulsas a quienes lo usufructúan y encenegan, en el contexto de su rastrerismo y domesticación. Los individuos en su mayoría sobreviven esclavos del consumo, esperando que sus problemas sean resueltos por el milagro por delegación. En esta patética realidad la justicia enmudece y se abisma. Pero, el propietario de el Clarín, el Prof. Ing. Pey Casado es un luchador – “luchar es vivir”- , nato, republicano, antifascista no se iba a dejar vencer por los enemigos del Pueblo de Chile: la plutocracia sofofa, el poder castrense, el poder clerical y su justicia.
Cuando en la conciencia social no vibra un fuerte anhelo de justicia, nadie templa su personalidad ni esmalta su carácter. En el modelo consumista e insolidario de la sociedad chilensis, los que más medran son los que más se arrastran. Esta cubre de privilegios a los holgazanes e ignorantes, a los violentistas y terroristas con y sin uniforme. Es por falta de justicia que los Estados se convierten en confabulaciones de favoritos y opinólogos, dispuestos a lucrar de la Patria, pero incapaces de honrarla con obras dignas. Ante esta patética realidad, el Prof. Ing. Pey Casado se dirigió al Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a inversiones CIADI, en el marco del Derecho Internacional- tan pisoteado y conculcado-, para exigir en el marco de la verdad, la justicia y la reparación digna, por el daño material y moral que le causaron los ocupantes de Chile, el poder castrense y la oligarquía empresarial sofofa, al servicio del capital extranjero.
El 2008, el Tribunal Internacional CIADI- que depende del Banco Mundial- condenó al Chile de la sofofa, del poder castrense y del poder clerical, a pagar la compensación que corresponda por los daños y perjuicios ocasionados al propietario de la empresa el Clarín. Como era de esperar, en el marco del maltratado Derecho Internacional el Tribunal CIADI no reconoció una indemnización por la confiscación de los bienes de la empresa El Clarín llevado a cabo por el poder castrense.
Agotadas las instancias legales, nacionales e internaciones, le corresponde al Pueblo chileno exigir verdad, justicia y reparación digna al “Estado de Derecho, a través del régimen cesarista de turno, por los daños materiales y morales causados a la empresa El Clarín”. En esta dirección se manifestaron los sindicatos de Congemar y la ADDHEE.ONG, a través de un comunicado solidario dirigido por el Presidente de ambas organizaciones Jorge Bustos B. al propietario del Clarín Prof. Ing. Pey Casado. La solidaridad en una comunión de personas cuando la dicha del mejor orgullece a todos y la pobreza y la miseria de los marginados llena a todos de vergüenza.
Como colofón acentúo una vez más, que sin verdad, justicia y reparaciión digna para las víctimas de la dictadura militar fascista de marras, la reconciliación no es posible. Las nuevas generaciones no podrán construir el futuro sin miedo, con memoria y sin impunidad.
La Verdad y la Justicia por las violaciones de los Derechos Humanos será una catarsis para el país y los años de la dictadura militar fascista dejaran de ser hoyos negros de la historia contemporánea en el cuerpo de la nación chilena, para convertirse en experiencias racionalizadas colectivamente sobre la base rigurosa de la ley, de la lógica y de las normas morales. Lo que no puede ser, es que se pretenda continuar con la impostura de que existe un “ Estado de Derecho, con una Constitución, fraudulenta, una aberración en materia jurídica, ilegítima en su aprobación y antidemocrática en sus conceptos para destacados expertos en Derecho Constitucional, impuesta por la dictadura terrorista de marras y remendada/recauchada por la clase politicastra.
La dictadura militar fascista produjo la más grande tragedia en la historia de Chile y la más salvaje.
La oligarquía empresarial sofofa, el poder castrense, el poder clerical y la clase politicastra esperan que con el tiempo las heridas cicatricen y se llegue a una reconciliación. Pero, sin verdad justicia ni reparación digna para las víctimas del terrorismo de Estado no es posible. Además, que ésta patética situación no permite vivir con honor a los militares de las fuerzas armadas que son inocentes- que no han torturado, asesinado, traficado con drogas, con armas y desfalcado el dinero de todos los chilenos- , que están siendo ensuciados por una incriminación global e injusta. Como si todo esto fuera poco, el régimen cesarista de la oligarquía sofofa y su testaferra clase politicastra no paran con el engaño al Pueblo Chileno, a través de los medios mediáticos mercuriales globalizados, diariamente con su paroxismo que los caracteriza hablan sin pudor alguno de los éxitos económicos, educacionales- de la educación del lucro- y de la libertad de prensa. Basta ya de eufemismos, este es un país casi libre, casi democrático y sin justicia.
Como colofón, el poder económico de la sofofa, el poder castrense manejados por Agustín Edwards jamás consentirán que este país asuma una verdadera libertad, una verdadera democracia, una educación pública, laica, de calidad, gratuita y una verdadera libertad de prensa, liberado del control del oráculo mercurial. Para los reaccionarios ocupantes del país con sus leyes antiterroristas, su educación del lucro, sus medios de (in) comunicación globalizados enajenantes, las trabas a la libertad son presentadas como sacrificio impuestas al pueblo para alcanzar el progreso y para defender los Derechos Humanos en el contexto de “un apogeo de una civilización nueva, de un nuevo Chile”.
De Derecho y de hecho, el régimen cesarista plutocrático totalitario significa la muerte de los Derechos Fundamentales del ser humano y de las aspiraciones esenciales de la Humanidad. No habrá estabilidad, seguridad, Paz en el mundo, en tanto la Humanidad se halle dividida entre los que poseen la libertad y los que la han perdido. La defensa de las libertades, de los Derechos Humanos, la reconquista de éstos, conculcados por la perversa hegemonía capitalista /globalización del capital, son el riesgo de una sola y misma lucha de cualquier pueblo digno, consciente que es el único que verdaderamente hace la historia, y capaz de liberarse de sus cadenas.
Con esperanza y memoria
· Prof. Moreno Peralta , Secretario ejecutivo ADDHEE.Ong

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